Se trata de unos pequeños gadgets USB para compartir toda nuestra información de la vida 2.0 mediante un gesto de acercamiento entre dos de los Poken. Su estilo es el de memorias USB, pero su uso es bastante particular, por lo que tienen su propio modo de compartir la información. Los Pokens son una especie de memorias USB con forma de animalito, que incluyen una mano de 4 dedos, mediante la cual podemos compartir información con otros Pokens, si juntamos las manitos de ambos. La idea es compartir, mediante un “simple choque de manitos entre Pokens” que se intercambien datos personales como los perfiles de Facebook, Twitter, LinkedIn, Flickr y demás enlaces propios, también el mail y cualquier otro dato que incluyamos y queramos compartir. Aunque muchos de nosotros veamos a los Poken como elementos extraños, hay que mirar a los adolescentes y la proliferación de las redes sociales para entender por qué podrían tener éxito. Su idea es buena: reunir en un dispositivo hardware nuestra identidad en la red y poder transmitir esa información a otros amigos o contactos con el simple choque de los Poken.
Poken, cómo funcionan Una vez que quitamos la pestaña que hace que la pila interna no tenga encendido el Poken, ya estamos listos para empezar a usarlos. Lo primero que debemos hacer es conectar el Poken al puerto USB del ordenador (para ello debemos quitar la capucha-personaje) y entrar en la página web del servicio. Aunque muchísimo menos cuidado a nivel interfaz que otras redes sociales sociales, su manejo es claro. Es el tema de la interfaz un tema a trabajar por parte de Poken, porque una de las pegas que tenemos que poner al servicio es que hay que crearse una nueva cuenta en su web para poder cruzar los datos con el resto de redes sociales y servicios web de los que queremos que quede constancia en nuestra tarjeta de visita virtual Poken, que quedará almacenada en nuestro gadget. Y ya que hay que crearse un nuevo perfil o al menos una cuenta más, qué menos que sea con una interfaz mejor. Una vez añadidos los servicios que queremos que otros amigos conozcan, entre ellos muchos populares como Facebook, Tuenti, Flickr, Delicious o Twitter, desconectamos el Poken del puerto USB y nos vamos a buscar nuevos amigos. Cuando encontremos a uno que tenga otro Poken, solamente juntando o chocando los mismos por la parte de las manos, ya habremos intercambiado nuestros datos virtuales. Una luz verde parpadeante nos indica que el intercambio de información se ha producido correctamente. Para descargar esos nuevos datos del perfil de nuestro conocido tenemos que volver a conectar el Poken al ordenador y una vez identificados aparecerán en un lateral los nuevos contactos que podremos añadir o no a nuestra red Poken. Almacenar contactos en el Poken se puede hacer, pero con la limitación de 64 tarjetas de visita, a partir de las cuales se empezarán a sobreescribir las más viejas. Poken, cuánto cuestan y cómo comprarlos Hacerse con un Poken de momento es sencillo si vamos a su tienda online. Se venden de forma individual o en un pack con todos los modelos disponibles. De forma separada salen a 15 euros la unidad, hay varias formas de pago y te lo envían a casa sin problemas. Hay bastantes modelos donde elegir, y se ha jugado bastante bien con la idea de identidad virtual, pudiendo contar con diferentes personajes que imagino que irán ampliando. La idea de que nos hagan nuestro propio Poken basado en una imagen real o avatar que nosotros proporcionemos es algo que podrían estudiar. La opinión de Xataka La necesidad de una identidad digital es algo claro desde hace ya años. Son muchos los servicios que usamos y que vienen a representar nuestro nuevo teléfono, dirección postal o lugar de vacaciones. Hay mucha más información, y con tanto servicio, y si queremos compartirlo con gente nueva o amigos, apuntar los datos en un papel y escribir un correo con todos ellos es muy pesado y posiblemente cuando lleguemos a casa se nos habrá olvidado algún dato. Contar con un elemento físico a modo de tarjeta de visita web es una gran idea, pero lo veo más implementado como un servicio de operadoras o teléfonos móviles que como un gadget extra. Porque al final, la gracia está solamente entre los que poseen un Poken, y pensar que todo el mundo lo tendrá es soñar demasiado. Su precio de 15 euros por unidad no es nada malo, aunque tampoco un chollo, y entre los adolescentes y usuarios más jóvenes de las redes sociales puede ser un éxito si saben encontrar la forma de llegar a ellos. Nos quedamos pues con un interesante primer paso en la identidad digital en el día a día. Para más información: www.doyoupoken.com/
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